La vida cristiana se trata de fe, porque sin fe es imposible agradar a Dios; así que, si no maduramos en la fe, será imposible vivir una vida que agrade a Dios, pues, ese debe ser nuestro mayor propósito en la vida cristiana, que nuestras vidas sean de olor grato al Señor.
La fe no es solo creer en Dios, sino confiar en él. Los que confiaron en él no fueron avergonzados.
Uno de los personajes bíblicos que nos muestra la fe en acción, es Abraham; quien comienza su vida de fe saliendo de su tierra y de su parentela a una tierra que no conocía y que no sabía dónde estaba, pero salió confiando en quien le había dado esa orden. Es difícil tomar una decisión así, viajar con tu familia y con todo lo que tienes a lugares que no conoces, es algo digno de admirar en Abraham; los peligros que enfrentaría durante su viaje serían muchos y variados; casi pierde a su esposa por mentir que era su hermana, aunque sí lo era, pero hubiera sido mejor presentarla como su amada esposa. El temor de Abraham en este episodio en su vida es razonable humanamente, y ¿quién no actuaría de esa manera con tal de salvar su vida? el temor siempre será una barrera en el camino de la fe.
Cuando actuamos en fe no habrá poder, nación, rey, ni ejército que se interponga en tu camino, porque el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
A veces, en nuestro camino de fe nos encontraremos solos, sin que nadie esté a nuestro lado; el apóstol Pablo declaró en II Timoteo 4:16-17 "En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas..."
No hay compañia más dulce y poderosa que la presencia de nuestro Señor Jesucristo cuando caminamos por fe.
Así Abraham continuó su viaje hacia la tierra que se le había prometido, estando Dios con él; pero ahora se le presentaría otra prueba de fe, donde otra vez la debilidad humana trataría de derribar la fe de Abraham. Dios ahora le promete un hijo, "y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;" Romanos 4:19-21
Considerando que él y su esposa eran de edad avanzada y humanamente imposible que ellos pudieran tener un hijo, llegó, no la duda y la incredulidad, sino la desesperación y la impaciencia, asi que recurrieron a la lógica humana, ésta es otra barrera en el camino de la fe.
La lógica de Dios es muy diferente a la nuestra, la lógica de Dios a veces nos parece absurda y dificil de entender ¿cómo es posible que con cinco panes y dos peces alimente a más de cinco mil personas? solo Dios puede hacer eso y los que caminan por fe lo entienden muy bien.
Sara pensó que tal vez Dios les habia de dar un hijo a travez de su criada la egípcia, asi que, Abraham estuvo de acuerdo que tal vez así debia ser la cosa, el resultado fue un desastre. Asi es siempre que intentamos razonar los asuntos de Dios con nuestra humana sabiduria, siempre termina mal.
Sin embargo, este fue solo un pequeño tropiezo en medio de esta promesa y lograron salir avantes.
En el camino de la fe siempre habrá tropiezos, aún un hombre del tamaño de Abraham los tuvo. Es imposible no tropezar con las barreras que se nos presentan a travez de nuestro caminar, el problema es darte por vencido en esta batalla de la fe. Cada tropiezo, cada mala desición y cada fracazo en el camino de la fe no debería ser desechado sino utilizado como testimonio de que verdaderamente sin Dios, nada podemos hacer.
Una vez que Dios le habia dado el hijo de la promesa, ahora Dios se lo pide en holocausto, que petición tan más desgarradora. Ahora la fe de Abraham estaba a punto de ser puesta en un horno de fuego, no para ser destruida, sino para ser forjada en una fe inquebrantable.
Solo Dios puede ver la mente y el corazón del hombre; ¿qué piensa un hombre que está a punto de entregar la vida de su hijo en sacrificio a Dios? el Espiritu Santo registró en las Escrituras los pensamientos de Abraham en aquella hora obscura de su vida, "pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos..." Hebreos 11:19 un hombre que camina por fe no piensa en sus debilidades e imposibilidades, un hombre así, piensa en Dios, en su poder, en sus promesas, solo así se forja una fe inquebrantable.
Pastor Eduardo Orozco.