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el afán ataca directamente y
pone en cuestión el carácter de Dios Dios es fiel no se preocupe
no se afane Y si el afán es característica
marcada de su vida, déjeme le digo algo duro. Entonces, por
favor, sea honesto o sea honesta y dude de su salvación. Si esa es su característica,
usted necesita dudar de su salvación. Usted empieza a cuestionar dónde
se encuentra espiritualmente delante del Señor. ¿Sabe por
qué? Porque este tipo de confianza que habla la Biblia, por este
tipo de paz que habla la Biblia, es una paz que viene del Espíritu
Santo. Y por más que usted lo intenta
y no haya esa paz, tal vez porque no está el Espíritu Santo. Porque
un creyente no tiene razón para preocuparse. No estoy diciendo
que una persona no se pueda preocupar. Lo que estoy diciendo es vivir
en un estado continuo de preocupación donde aún físicamente su salud
va para abajo y para abajo y para abajo. Eso es un problema espiritual
muy serio. ¿Por qué? Miremos la respuesta
del Señor Jesús en el verso 32, ahí mismo Mateo 6. Porque los
gentiles buscan todas estas cosas. Inmediatamente el Señor dice,
porque los gentiles, así viven los gentiles. Porque los gentiles
buscan todas estas cosas. Pero vuestro Padre Celestial
sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Le está diciendo,
¿por qué viven como mundanos si ustedes son creyentes? Y si
la hierba del carpo que hoy es, me regresé al verso 30, y mañana
se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más
a vosotros, hombres de poca fe? Es una combinación de palabras
que el Señor nos da aquí. Hay que tener fe, hay que creerle
a Dios. Él nos da esa fe para poderle creer. Y si no está esa
fe es porque no está el Espíritu Santo allí. Una persona que está
en el Señor no puede, no tiene la capacidad ni el poder para
vivir en un estado permanente de pecado donde constantemente
está ofendiendo al Señor. No puede. Primera vez Juan dice
eso. Esa es la distinción entre un
hijo de Dios y un hijo del diablo. Así dice. O está el Espíritu
de Dios o no está. Sin fe es imposible agradar a
Dios. Una persona que sufre de ansiedad es una persona sin fe.
Posiblemente es una inconversión. Posiblemente eso le pertenece
a Dios y a usted. Los paganos se preocupan porque
su confianza está en ellos mismos, en la suerte, en las circunstancias,
Si les va bien, ni gracias le dan a Dios. Se lo atribuyen a
sí mismo, a su condición, a su suerte, al destino. Si les va
mal, entonces dice que alguien lo saló. Tienen que buscar una
limpia, todo ese montón de mugrero. Es idolatría. Todo guía a la
idolatría, si se fija. La línea que lleva es idolatría.
No confiar en Dios es idolatría. Si se lo ganan algo bueno, entonces
se lo atribuyen a sí mismo, pero no glorifican a Dios. No pueden,
son paganos. El Espíritu de Dios no está en
ellos. Por eso sus vidas se caracterizan por el afán y en unos por estar
corriendo por las cosas que el mundo ofrece. El creyente, en
cambio, cuando las cosas están difíciles, como puede confiar
en Dios, puede ser un testimonio. es el momento de brillar cuando
las cosas están difíciles por eso odio con todo mi corazón
el evangelio de la prosperidad, lo odio, lo detesto porque le
roba la esperanza a los que escuchan ese mensaje le ponen la mirada
aquí en la tierra, los aparta de confiar en el Señor y piensan
que solamente les debe ir bien y bien y solamente bien ¿y qué
hacen entonces? cuando las cosas se ponen mal
y mal y mal Las feman en nombre del Señor, con sus vidas, con
su actitud. Pero lo que está en el Señor, lo que está en la
fe, es cuando puede brillar, es cuando puede alumbrar la luz
que es en medio de las tinieblas. Lo vimos aquí en el Sermón del
Monte. Capítulo 5, verso 16. Para que Dios sea glorificado.
Es bueno cuando hay pruebas, es bueno cuando hay dificultades.
Santiago dice, Considerar como un asunto de mucho gozo cuando
se encuentren en diferentes pruebas. Entonces, ¿por qué preocuparse? Si su confianza está en Dios,
sus buenas obras van a glorificar a Dios. Eso tiene que ver con
no preocuparse. Y el que no se preocupa, mire,
y tal vez esto usted lo va, no sé si lo había considerado, pero
así es. El corazón del que se preocupa es un orgulloso porque
se niega a confiar en Dios y el orgullo es el que impide que
una persona confíe en Dios. El corazón del que está en paz
es humilde porque es pobre en espíritu, tiene hambre y sede
justicia y por eso depende de Dios, pues sigue a Cristo quien
dijo lo siguiente, si quieres venir en pos de mí Négate a ti
mismo. No confíes en ti. Toma tu cruz. Y si guemeaste como un reo de
muerte estás, tienes que estar dispuesto a morirte. Pero hay
gente que cualquier cosa nomás no sale como quieren y ya se
están muriendo. Aparentemente. El que se preocupa está negando
a Dios. Eso es lo que proyecta. Y nada
más. Porque los gentiles buscan todas estas cosas. Ellos buscan
lo material, lo que pueden tocar, lo que pueden palpar, lo que
pueden tener. Esta vida es todo lo que ellos tienen. Y cuando
no está esta vida como ellos quieren, entonces están afanados
y preocupados. Pero vuestro Padre Celestial
sabe que tenéis necesidad de todas esas cosas. Hasta aquí
hemos visto qué no hacer. No se preocupen, no se preocupen,
no se preocupen, porque vuestro padre, porque vuestro padre,
el enfoque es Dios, es Dios, Dios el padre, Él les provee,
Él les provee, Él está en cargo, Él es soberano, Él es el que
da, el que cuida. Y ahorita pasa y cambia en el
verso 33, ahora dice lo que sí hacer, qué hay que hacer. para
no estar preocupado. Verso 33 más buscar primeramente
el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas serán añadidas. La palabra buscar en la manera
como está escrito aquí en griego es un presente imperativo. Eso
quiere decir que cuando dice buscar primeramente, no está
hablando una búsqueda continua, una búsqueda intensa, Una búsqueda
que va a demandar todo el enfoque de su ser y de su corazón es
solamente y únicamente el reino de Dios. ¿Cuántas cosas dice
Jesús que haga? Una. Específicamente una y no
más. Buscad primeramente el reino
de Dios y su justicia. Y todas estas cosas, ¿cuáles
cosas? Las que producen el afán. Todas
estas cosas vienen por añadidura. Por eso digo, el que vive preocupado,
es difícil que sea un creyente, la razón es, porque no busca
el reino de Dios. Busca todas esas cosas, y como
no las puede obtener como quiere, se va a preocupar, se va a afanar,
se va a enfermar. Pero el que es hijo de Dios,
puede hacer esto. Porque el Señor dice, busca primero
el reino de Dios. El creyente ya recibió la vida
eterna en Cristo Jesús. Ha sido adoptado como un hijo
de Dios. El reino de Dios es su herencia,
afirma la palabra. Tiene la salvación, tiene la
vida eterna. El Señor Jesucristo dice, busca primero el reino
de Dios. El apóstol Pablo dice, ocupados en vuestra salvación
con temor y temblor. Es decir, tu enfoque es vivir
como lo que eres, una persona que es salva. Eso significa ocupados
en vuestra salvación. No alcanzar la salvación, sino
porque ya la tienes. Esa es tu ocupación. Ese es tu
título. Es tu meta en la vida, lo único
que tú buscas. es estar ocupado en tu salvación
con temor y temblor por lo valioso que es, por lo maravilloso que
es, por la vida eterna que ya tienes. ¿Qué es lo más difícil? Es más, ni siquiera es difícil,
es imposible. Que una persona alcance la salvación
es imposible. La salvación no se puede alcanzar.
La salvación es un regalo. Era imposible que la alcanzaras.
Dios te la dio, si estás en Cristo. Tiene la salvación, es lo más
maravilloso en la existencia del ser humano, lo más necesario.
Es eterna, nadie se la puede quitar. ¿Por qué te preocupas?
¿Por qué afanarse? ¿Por qué afanarse? Si nos muriéramos
esta noche, ¿por qué afanarse? Si ya la salvación está garantizada.
¿Cuál es la razón de ser de la existencia de una persona si
no tiene la salvación? Pero el mundo no piensa en eso,
el mundo corre y va detrás del afán de las cosas del mundo,
por eso se preocupa. Hay una influencia de eso sobre
nosotros, hay que rechazar abiertamente eso. No es normal vivir preocupado,
es pecaminoso. La ocupación del creyente es
vivir como uno que tiene vida eterna y dar fruto para el reino
de Dios. Pero si no hace eso, va a buscar
un fruto aquí y ahora en la tierra y se va a preocupar. Esto debe
ocupar su mente, su corazón. Esto debe consumir su vida mientras
que el Señor viene. En lo que el Señor Jesucristo
dice en Mateo 22, 37 al 40, amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas. Todo tu ser
está dejado allí completamente buscando amar al Señor, buscando
el reino de Dios. Eso es. Las cosas necesarias
de esta vida son añada y dura. No son motivo de búsqueda y preocupación,
es como correr detrás del viento. Mateo 6.8 dice, no se hagan como
los gentiles. Y después dice, vuestro padre
sabe de qué cosas tiene necesidad antes de pedirle. No es un repetidero
delante de Dios, no más acercarse a Dios como el padre. Insiste. Padre, está hablando de ese amor,
de ese cuidado de parte del Señor. Dios no es un Dios lejano. Dios
no es un Dios ajeno. Dios no es un tipo raro por allá
que quién sabe dónde está. Dios está cerca, queriendo abrazar
a sus hijos, protegiéndolos, cuidándolos. Salmo 23, el Señor
es mi pastor, nada me faltará. ¿Cuántas veces dice usted estas
palabras? ¿Cuántas veces en su conversación
usted declara de una manera natural? No porque quiere decir algo que
se supo de memoria, pero de una manera natural. Es su vida. Cuando
usted dice, Señor es mi pastor, nada me faltará. En los tiempos
difíciles es donde se sabe, donde está una persona. Allí sale lo
que hay en el corazón. La presión de la vida va a sacar
lo que está en el corazón. Es necesaria esa presión. para
ejercitar la fe. Es necesaria. Es bueno. Queremos
que el nombre de Dios sea exaltado. Y si Él permite esas expresiones
en la vida, que así sea. Que su nombre sea santificado.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros, tu reino. Hágase
tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo. El que se preocupa
anda buscando que su voluntad sea la que se haga en la tierra,
no la de Dios. Y por eso se preocupa y se afana. Porque su voluntad
no se cumple, porque no puede estar sentado en el trono. Dios
no comparte su trono con nadie. Es horrendo este pecado. Así
que el centro es el reino de Dios y en toda acción glorificar
el nombre de Dios. Una persona afanada, ¿cómo puede
glorificar a Dios? ¿En qué manera? Eso es lo que
los gentiles hacen, los paganos. Verso 34, para terminar y cerrar
aquí el mensaje, Mateo 6. Así que no os afanéis por el
día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Aquí
está hablando del futuro. Basta cada día su propio mal.
Aquí el Señor habla del futuro. La pregunta aquí es, ¿Quién de
ustedes o quién de nosotros tiene control del tiempo? ¿Quién de
ustedes pudo cambiar la hora para que no fueran las 12 y 26
minutos de la tarde? Bueno, podemos mover las manillas,
pero la hora siguió. ¿Nadie puede hacer eso? ¿Quién
es el único ser que no está sujeto al tiempo? Es Dios. El tiempo no existía. No había
tiempo. Cuando Juan 1.1 dice en el principio
era el verbo, estás hablando que no hay tiempo. Nuestra mente
no puede comprender eso porque somos seres limitados, finitos,
pequeñitos delante de Dios. Dios no está limitado con el
tiempo porque Él creó el tiempo cuando Él creó el universo. Encapsuló
todo dentro de la cápsula del tiempo, le puso un tiempo. Todo
tiene edad, todo tiene tiempos. Dios no. Por eso Dios es omnisciente
y omnipresente, porque no está limitado ni al tiempo ni al espacio. Nosotros sí. Todo para Dios,
el pasado, el presente y el futuro, está instantáneamente en su presencia
y todo lo puede ver sin ningún problema. ¿Por qué preocuparse
entonces? Porque no cree en Dios. No hay
otra respuesta. El que tiene el control es Dios. ¿Quién sabe qué va a suceder
mañana? Sí o no, nos encanta sacar el
teléfono. ¿Cuál es el clima para mañana?
Oh, va a ser 70 grados, ok, me voy a poner esta ropa. Nos da
cierto sentido como de control un poquito, ¿no? Por lo menos
sirve para saber en lo que se va a poner. Pero a veces sale bien al revés.
Nadie sabe con exactitud que quiera ser Dios. En ese día,
todos los días le pertenecen a Él. ¿Por qué preocuparse? El que se preocupa usa este tipo
de expresiones normalmente. ¿Y qué tal si asumen, piensan,
le dan vuelta, componen, descomponen, hasta hablan solos? ¿Y al final
del día qué cambió? Nada. Bueno, algo cambió. Ellos
están más afectados, más taquicardia, más falta de aire, más insomnio,
más nerviosismo, más temor, más pánico. Más ofendieron al Señor
viviendo como impíos. Todo lo que se puede decir del
día de mañana, como afirma el libro de Santiago, es si Dios
quiere. Hacemos planes, tenemos que hacer
planes, no pare de hacer sus planes, no pare de hacer su calendario,
hágalo, lo necesita. Pero con las manos abiertas,
reconociendo que Dios puede cambiar todo en un segundo si Él quiere,
eso le pertenece, todo es a Él. De eso se trata, vivir confiando
en Dios. Así que no os afanéis por el
día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta
cada día su propio mal. ¿Para qué me voy a quebrar la
cabeza por el día de mañana cuando suficiente tengo con el día de
hoy? Cada día trae su propio afán. Es necesario entonces orar
cada día. Es necesario entonces llenarse
de la palabra cada día. Es necesario entonces aumentar
en la fe y en la confianza en Dios cada día, un día a la vez. Muchas veces cuando estoy bajo
mucha presión, todos pasamos presión, Algo que el Señor me
ha enseñado en las Escrituras es darle gracias por lo que Él
decretó que va a ser el día de mañana. Muchas veces, hermanos,
para yo subir a predicar aquí es difícil. Es difícil porque
la responsabilidad es presentar la palabra de Dios, no la de
Enrique. Y para sobrepasar esa preocupación
o ese afán que viene a mi corazón, oro y le digo, Señor, gracias
por cada palabra que se va a decir el día de mañana. Porque tú tienes
un mensaje que quieres que la iglesia escuche. Y oro, oro Señor
que nuestra respuesta sea en obediencia a ti. Entonces me
enfoca en darle gloria al Señor. No en que también voy a quedar
yo al dar el mensaje o no. Igual usted cuando tiene que
hacer cosas en su vida. Es siempre enfocarse en el Señor. El mundo, en contraste, lo mueve
la economía. Según como esté la economía,
está a nivel de afán y de preocupación. El enfoque de los que estudian
una carrera muchas veces, esto es de un estudio que hicieron,
comparando jóvenes de hace muchos años atrás, de 25 años de edad,
con jóvenes de hoy en día. Los jóvenes de hoy en día, 25
años, más o menos edad promedio, que se gradúan de una carrera.
Esto es lo que ellos dicen. Quiero dinero y todo el dinero
que pueda recoger en el mundo. ¿Para qué? Para hacer lo que
yo quiera, cuando yo quiera y como yo quiera. Ese es el centro,
esa es la mentalidad de la mayoría de los jóvenes en el mundo hoy
en día, 25 años de edad. deciden no tener hijos porque
lo ven como un estorbo para tener sus logros y su deleite en la
vida como ellos le llaman. O se limitan en el número para
tener más libertad de disfrutar lo material que ellos pueden
conseguir. Los gentiles hacen estas cosas, es lo que el Señor
dice. La voluntad de Dios no es parte de sus vidas. Su afán
ya lo tienen bien marcado. Y si tienen hijos, Primero se,
y esto es muy común, primero se encargan de que tengan suficiente
dinero acumulado para entonces poder pagar un buen day care
donde se los cuiden bien para ellos seguir haciendo como ellos
quieren. Los gentiles estas cosas buscan, así piensan y así se
mueven. No pueden ahorrar a Dios porque
no lo conocen. Pero el creyente no anda así. El creyente no vive
así. Ese no es su enfoque. El enfoque
es el reino de Dios. Lo vimos en los versos anteriores. No
podés servir a dos señores o amarás a uno y odiarás al otro. No puedes
servir ni a Dios ni a las riquezas. O sirves a uno o sirves al otro.
Y el afán y la preocupación tienen que ver directamente con esto.
Busca primero el reino de Dios y su justicia perfecta y todas
las cosas que necesites, todas vendrán por añadidura. No todas
las que quieres, todas las que necesites vendrán por añadidura.
El que provee es Dios. el que provee una paz que sobrepasa
todo entendimiento para los que confían en él es Dios. La preocupación
entonces es innecesaria pues niega a Dios. La preocupación
es innecesaria pues se nos ha dado vida eterna que no se puede
comprar aunque juntáramos todas las riquezas del mundo. La preocupación
es innecesaria porque no podemos controlar el futuro, porque se
preocupan por el día de mañana cada día tras su propio afán.
Es tonto, es insensato, es maligno preocuparse, ofende a Dios, es
pecado, es inmundo, es característico de los que no tienen la salvación. Dios muestra su misericordia
todos los días, ¿sí o no? Hay un Salmo que dice Porque
para siempre es su misericordia. ¿Usted lee el texto? Porque para
siempre es su misericordia. ¿Lee? Porque para siempre es
su misericordia. Dice que porque para siempre es su misericordia.
¿Cuántas veces dice ahí? Porque para siempre es su misericordia.
¿Por qué? Porque para siempre es su misericordia.
Por eso. Dios cada mañana renueva su misericordia. Cada mañana.
Todos los días. Dios es fiel todos los días. Aunque nosotros seamos infieles,
Dios es fiel porque no se puede negar a sí mismo. Él cumple sus
promesas. El amor de Dios nunca falta para
ninguno de sus hijos. Dios es dueño del universo. Por
eso es el proveedor y en quien podemos confiar. No se preocupe. No se preocupe. Reemplace eso
con la búsqueda incesante y continua del reino de Dios. Tenga fe.
No haga como un amigo me dijo hace muchos años, cuando yo empezaba
en la fe. Siempre andaba con mi Biblia.
Me decía, te crece, te crece. ¿Y de dónde se fue él? El reino de Dios, ¿de dónde te
crece? El reino de Dios sufre violencia
y solo los violentos. No está hablando de matar o de
herir a alguien. Está hablando de ser agresivo,
intenso, constante, dedicado, entregado a buscar el reino de
Dios. Ellos son los que arrebatan el
reino de Dios, dice la palabra. Es lo que Cristo está enseñando
aquí. Busca el reino de Dios incesantemente. Pero cuando son
otras cosas las que se buscan, no el reino de Dios. Tarde o
temprano viene la preocupación, viene el afán de una manera o
de otra. Inevitable. No se preocupe, reemplace
eso con la búsqueda intensa e incontinua del reino de Dios. Tenga fe.
Dice así, El Sano 117, alabada Jehová, naciones todas, pueblos
todos, alabadle, porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia,
y la fidelidad de Jehová es para siempre. Aleluya. Dios es fiel. Dios es fiel. Dios no es como
una persona. Un día a la vez, un día a la vez, un minuto
a la vez, una hora a la vez es lo que podemos vivir Usted ha estado escuchando al
Ministerio Radial de Iglesia del Valle Central con el Pastor
y Maestro Enrique Zaria, Pastor de Iglesia del Valle Central,
Ceres, California. Las enseñanzas del Pastor Enrique
están disponibles en nuestra página de Internet, iglesiadelvalle.com. Para más información o para recursos
gratis visite nuestro sitio web iglesiadelvalle.com o llame al
teléfono 209-872-9792 de martes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. La versión completa de este mensaje
fue predicado en la Iglesia del Valle Central en Ceres y lo puede
encontrar en nuestra página de internet en iglesiadelvalle.com Porque el que ama es bueno, para
siempre es un ser rico.
Por Nada estén Afanados parte 4
Series Mateo
| Sermon ID | 131823564710 |
| Duration | 25:00 |
| Date | |
| Category | Radio Broadcast |
| Bible Text | Matthew 6:25-34 |
| Language | Spanish |
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