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Pueden estar pasando a Hebreos
capítulo 6. Esta mañana estaremos viendo
los versículos 9 a 12. Y así que Hebreos capítulo 6,
Hebreos 6, 9 a 12. El tema es los frutos de la salvación,
los frutos de la salvación. Y vamos a entregar esta mañana
una vez más al Señor que nos ayude, nos guíe en la exposición
de su palabra. Gracias Señor por esta mañana
y gracias por lo que podemos cantar a ti, las canciones de
alabanza, también de recordar quién eres tú Señor, todo lo
que tú has hecho. y lo que estás haciendo hoy en
día. Y te pido Señor que tengamos esa confianza en ti. Te pido
por lo que vamos a estar viendo en este momento que entendamos
que los frutos de la salvación son porque tenemos la salvación. Hemos sido salvados por tu poder,
por tu gracia. Y ayúdenos, Señor, a entender
que el fundamento de todo lo que vamos a estar viendo es tu
obra poderosa en nosotros. Gracias, Señor, por eso. Y te
pido, Señor, que tú me des las palabras que necesito y también
los que me están escuchando realmente oídos para oír lo que tú dices. En tu nombre, amén. Amén. Bueno, vamos a Continuar en Hebreos
6, y este pasaje que vamos a estar viendo esta mañana, es después
de muy fuertes advertencias. Primero para dejar la inmadurez,
y luego para no apostatar. El autor está manifestando en
el pasaje de hoy confianza que los destinatarios de esta carta
son creyentes verdaderos. Y la razón por esa confianza
es porque estos destinatarios están manifestando los frutos
de la salvación. así que vamos a ir dando lectura
a todo el capítulo 6 de esta carta y voy a dar algunos comentarios
mientras vamos leyendo y respecto al contexto y lo que ya hemos
visto para ayudarnos a entender el pasaje de hoy comenzando con
Hebreos 6, 1 dice así por tanto Dejando las enseñanzas elementales
acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez. no echando otra vez
el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en
Dios, de la enseñanza sobre lavamientos, de la imposición de manos y de
la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos
si Dios lo permite. Si, estos versículos, tanto estos
versículos como los últimos versículos en Hebreos 5, son una amonestación
para dejar atrás la inmadurez. Son para animar a estos creyentes
a esforzarse para madurar. Continuando. Versículo 4. Porque en el caso de los que
fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial, fueron
hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron la buena
palabra de Dios y los poderes del signo venidero, pero después
cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento.
puesto que, de nuevo, crucifican para sí mismos al Hijo de Dios
y lo exponen a la ignominia pública. Porque la tierra que bebe la
lluvia que con frecuencia cae sobre ella y produce vegetación
útil a aquellos por los cuales es cultivada recibe bendición
de Dios. Pero si produce espinos y cardos,
no vale nada. Está próxima a ser maldecida
y termina por ser quemada. Pero en cuanto a ustedes, amados,
aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas
que son mejores y que pertenecen a la salvación. Así que esos
son los versículos, hasta de cuatro a nueve, son los versículos
que hemos visto en los últimos dos sermones. Y en esos versículos
demuestran que hay dos grupos dentro de la comunidad cristiana. Existe el grupo que no produce
los frutos de salvación y termina apostatando de la fe. Este grupo
es de personas que han pasado mucho tiempo en la Comunidad
de Dios, pero no han sido transformados por el poder de Dios. Son los
que ven y experimentan mucho del poder y la Palabra de Dios,
sin reaccionar en fe a Dios. Este grupo de personas es el
enfoque de Hebreos 6, 4 a 8. Pero también existe el grupo
que produce los frutos de la salvación y persevera hasta el
fin. Y este grupo se ve en los versículos
7 y 9 de esos versículos que hemos visto. y luego también
hasta versículo 12, lo que vamos a estar viendo hoy. Así que hoy
día vamos a enfocarnos en este segundo grupo. En los dos últimos
sermones el enfoque ha sido más bien a los apóstatas. Hoy día
vamos a enfocarnos en el grupo que sí produce fruto de salvación. Y recordemos que este grupo no
es de personas Maduras. No está hablando, el producir
fruto de salvación no significa ser maduro en la fe. Pero sí
están, no, estas personas están produciendo algo del fruto que
demuestra su fe en Dios. Y su fe, por débil que sea, se
está manifestando por obras de amor y servicio. Continuando, leyendo versículo
9. Pero en cuanto a ustedes, amados,
aunque hablemos de esta manera, estamos persuadidos de las cosas
que son mejores y que pertenecen a la salvación. Porque Dios no
es injusto como para olvidarse de la obra de ustedes y del amor
que han mostrado hacia su nombre, habiendo servido y sirviendo
aún a los santos. Pero deseamos que cada uno de
ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la
plena seguridad de la esperanza, a fin de que no sean perezosos,
sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia hereden
las promesas. Y hasta ahí vamos a estar viendo
hoy. Pero continuando con el contexto, ¿ya? Es importante
estos versículos a continuación. Pues cuando Dios hizo su promesa
a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por él mismo,
diciendo, ciertamente te bendeciré y ciertamente te multiplicaré. Y así, habiendo esperado con
paciencia, Abraham obtuvo la promesa. porque los hombres juran
por uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado
como confirmación es el fin de toda discusión, por lo cual Dios
deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa,
la inmutabilidad de su propósito interpuso un juramento, a fin
de que, por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que
Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados
para hacernos de la esperanza Puesta delante de nosotros, tenemos
como ancla del alma una esperanza segura y firme que penetra hasta
detrás del velo, adonde Jesús entró por nosotros como precursor,
hecho según el orden de Melquisedec, sumo sacerdote para siempre. Así dice la palabra de Dios.
La verdad principal es los verdaderos creyentes producen los frutos
de la salvación y por los cuales Dios les recompensará en el debido
tiempo. Así que vamos a ir viendo los
dos puntos, los frutos de la salvación y luego la justa recompensa
de parte de Dios. y voy a estar usando la nueva
Biblia de los hispanos, la Biblia de las Américas, perdón. Los verdaderos creyentes, los
frutos de la salvación, los verdaderos creyentes van creciendo en Cristo,
manifestando los frutos de la salvación. Ellos no son perezosos
sino que se esfuerzan cada vez más en su vida cristiana para
agradarle a Dios en todo, tanto en sus obras de amor como en
su perseverancia en la fe. Y en estos versículos vamos a
ver varios frutos de la salvación. Algunos son obvios y otros no
tan obvios. Dios, cuando Dios salva a una
persona, ¿lo salva solo para darle pasaje al cielo después
de que muera? ¿El propósito de la salvación
es de que ya puede pasar esta vida como sea, pero al final
cuando muera ya llegue a estar con Dios? ¿Eso es el propósito
de la salvación? No, no es el propósito. El propósito de la salvación
es de sacar a una persona del reino de las tinieblas y trasladarlo
al reino de la luz para que en esta vida y obviamente en la
venidera esté glorificando a Dios por medio de quien es y lo que
está haciendo. Y es muy interesante y triste
también ver cómo ven o cómo viven mejor a los del mundo. Los del
mundo viven odiando y buscando su propio, bueno, lo que le es
para sí mismo. Uno en el reino de Dios, ¿cómo
vive? Eso es lo que vamos a estar viendo
esta mañana. ¿Por qué? Porque el poder de
Dios, que opera para sacarnos de ese reino, de las tinieblas,
para darnos nuestra seguridad en el futuro, para estar con
Dios, también opera en nosotros para que ya andemos en novedad
de vida, como dice en Romanos 6. Así que, ¿cuáles son algunos
de esos frutos de la salvación? Y versículo nueve, otra vez,
pero en cuanto a ustedes, amados, aunque hablemos de esta manera,
estamos persuadidos de las cosas que son mejores y que pertenecen
a la salvación. Entonces el autor está diciendo. Realmente, yo creo y estoy persuadido
de que ustedes no pertenecen al grupo de los apóstoles. que
ustedes, por el fruto que vemos en su vida, ustedes son realmente
salvos. Hebreos 6, 10. Porque Dios no
es injusto como para olvidarse de la obra de ustedes y del amor
que han mostrado hacia su nombre, habiendo servido y sirviendo
aún a los santos. Y en sí, vamos a estar viendo,
en el primer punto, algunas partes de cada versículo. En el segundo
también punto, vamos a ver otros aspectos de cada versículo. Así que, en este momento, ¿qué
es el primer fruto que menciona el versículo? Dios no es injusto
como para olvidarse de la obra de ustedes, la obra de ustedes. ¿Cuál obra? La obra y del amor
que han mostrado hacia su nombre, habiendo servido y sirviendo
aún a los santos. Y es un fruto de amor hacia Dios. ¿Cómo es demostrado ese fruto
de amor hacia Dios? en servir a los santos. Y tal como hemos estado viendo
en Primera de Juan, cuando uno dice, yo amo a Dios, pero odio
a su hermano, es mentiroso. Aquí dice, la manifestación de
amor hacia Dios es servir a su hermano en Cristo. Amar a Dios y amar a mi prójimo
son los primeros mandamientos que Dios ha dado a Jesucristo.
Los cito en Mateo y están muy estrechamente vinculados. Este versículo El autor está diciendo que los
creyentes han estado haciendo esa obra de amor hacia Dios. Pasamos a Hebreos 10, que explica
de una forma más amplia cómo fue una parte, no voy a decir
que eso fue todo, pero una parte de este servicio a otros creyentes. Hebreos 10, 32, versículo 32 hasta 34. Pero recuerden los
días pasados, cuando después de haber sido iluminados, ustedes
soportaron una gran lucha de padecimientos. Por una parte,
siendo hechos un espectáculo público en oprobios y aflicciones. Y por otra, siendo compañeros
de los que eran tratados así. porque tuvieron compasión de
los prisioneros y aceptaron con gozo el despojo de sus bienes,
sabiendo que tienen para ustedes mismos una mejor y más duradera
posesión. En ese entonces los creyentes
estaban experimentando persecución. persecución y estaban siendo
tentados a volver a los sacrificios anteriores. Había persecución
y presión, tanto de parte de los otros judíos, y eso es el
enfoque de esta carta, pero también de parte de gentiles. Pero estas personas, estos creyentes,
manifestaban el amor hacia Dios en servir a sus a otros creyentes
que estaban sufriendo la persecución. Y, por ejemplo, servían a los que
estaban en las prisiones. Y como servían, yo creo que llevaban
comida. Les ayudaban con sus necesidades
físicas. y otras cosas, y en ese sentido
se estaban identificando con esos creyentes en la prisión. Y así haciéndose también blanco
de persecución. Eso fue, obviamente, una manera
para manifestar su amor por Cristo y también su amor por esos otros
creyentes. Hay muchos otros pasajes que
dicen exactamente lo que estamos viendo aquí. Si pasan a Mateo,
capítulo 25, por favor, Mateo 25, 34, Se podría leer todo este relato
de Jesucristo, pero vamos a solo leer de 34 a 40, Mateo 25. Entonces el rey, dirá los de
su derecha, este es en cuanto a separar a las ovejas de las
cabras. Vengan benditos de mi Padre,
hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del
mundo, porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer. Tuve sed,
y me dieron de beber. Fui a extranjero, y me recibieron.
Estaba desnudo, y me vistieron. Enfermo, y me visitaron. En la
cárcel, y vinieron a mí. Entonces los justos le responderán,
diciendo, Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, te dimos de comer,
o sediento? y te dimos de beber. Cuando te
vimos como extranjero y te recibimos, o desnudo y te vestimos, cuando
te vimos enfermo en la cárcel y venimos a ti, el rey les responderá. En verdad les digo que en cuanto
lo hicieron a uno de estos hermanos míos, a uno de los más pequeños,
a mí lo hicieron. Explícitamente Jesucristo está
diciendo, cuando servimos a los otros santos, estamos sirviendo
y amando a Él. Así que este servicio ahí, en
estos pasajes, es un servicio de ayuda práctica en cualquier
necesidad que pudiera tener el hermano en Cristo. No nos hacemos
de la vista gorda cuando un hermano está pasando necesidad. Y así
que ahí es lo que están hablando. Pero también este amor hacia
Dios se manifiesta en no hacerles ningún daño conforme a la ley
de Dios. En Romanos 13, no vamos a leer
todo el pasaje, pero está diciendo, en resumidas cuentas, el amor
es el cumplimiento de la ley. Es decir, no matarás, no hurtarás,
no cometerás adulterio. Y todas esas cosas es amar a
su prójimo. Así que cumplir con eso es amar
también a Dios. Hay otra manera de manifestar
este amor por Dios, en servicio a mi hermano. Y es lo que hemos
visto ya varias veces en esta misma carta. Si pueden ir a Hebreos
capítulo 3, Hebreos capítulo 3 y versículos 12 y 13, y son
versículos que hemos repetido varias veces porque son, bueno,
un tema importante de esta carta. Hebreos 3, 12 y 13, tengan cuidado
hermanos, no sé que en alguno de ustedes hay un corazón malo
de incredulidad para apartarse del Dios vivo. Antes, exhortense
los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice hoy,
no sé que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del
pecado. Tengan cuidado, hermanos. Eso es una forma de amar a nuestro
hermano. Es de amonestar, de exhortar
respecto al engaño del pecado. ¿Qué dice? No sé que en alguno
de ustedes hay un corazón malo de incredulidad para apartarse
del Dios vivo y luego habla de ser endurecido por el pecado. ¿Y quiénes son los que Dios nos
ha dado para ayudarnos a entender cuando estamos siendo endurecidos
por el pecado? Son nuestros hermanos en Cristo.
Así que si un hermano viene a ti y te da una advertencia respecto
a la dirección de tu vida, las actividades, tus prioridades,
o un pecado abierto en tu vida,
y no haces caso, ¿qué está pasando? Estás siendo endurecido. Así
que eso es Otra forma y otro pasaje que realmente va con este
mismo tema en cuanto a cómo amar a nuestro hermano. Primera de Tesonisenses, capítulo
cinco. Y versículos 12 a 15, 1 Tessalonicenses
5, 12 a 15, dice, Pero les rogamos, hermanos, que reconozcan a los
que con diligencia trabajan entre ustedes, y los dirigen en el
Señor, y los instruyan, o también los amonestan. y que los tengan
en muy alta estima, con amor, por causa de su trabajo. Viven
en paz los unos con los otros. Les exhortamos, hermanos, a que
amonesten a los indisciplinados. Animen a los desalentados. Sostengan a los débiles y sean
pacientes con todos. Miren que ninguno devuelve a
otro mal por mal, sino que procuran siempre lo bueno, los unos para
con los otros y para con todos. Así que es un involucrimiento
en la vida de mi hermano, exhortando, animando, ayudando con paciencia. Y debemos recordar, volviendo
a Hebreos 6, todos esos son actos de amor hacia Dios. Todos estos son actos de amor
hacia Dios cuando estamos sirviendo a mi hermano. Y podemos resumir
estos actos de amor hacia Dios en hacerle bien conforme a la
ley de Dios, ¿no? Hacerle bien a mi prójimo conforme
a la ley de Dios. Ayudarle a crecer y madurar en
su vida cristiana. ayudarle a crecer y madurar en
su vida cristiana. Y eso es por medio de amonestación,
ánimo, lo que sea. Y también participar en necesidades
físicas que puede tener. Esos son actos, ¿no?, que muestran
amor hacia Dios. Y son el fruto, son frutos de
la salvación. Continuando con Hebreos 6, 11. Pero deseamos, deseamos que cada
uno de ustedes muestre la misma solicitud hasta el fin para alcanzar
la plena seguridad de la esperanza. El comentarista Morris dice lo
siguiente, las palabras cada uno, ahí dice que cada uno de
ustedes sugieren que no todos participaban en el servicio mencionado
en el versículo 10. Hay un grave problema que ha
afectado la iglesia desde el principio. El hecho de que en
casi todas las iglesias locales es un grupo o núcleo reducido
que el que trabaja. Se esfuerza, ofrenda y usa sus
dones. Por eso aquí el escritor les
exhorta a que cada uno asuma su responsabilidad personal.
No hay lugar para creyentes flojos o perezosos cuando las necesidades
son tantas. Y en sí, vamos a estar hablando
de los flojos, que no debemos ser flojos, en el próximo versículo. Pero la palabra clave en este
versículo, es decir, cada uno y luego, cada uno de ustedes
muestra la misma solicitud. ¿Y qué quiere decir la palabra
solicitud? Tuggy dice que esa palabra significa
esfuerzo, diligencia, esmero, rapidez, entusiasmo. El autor ya ha mencionado actos
de amor en servicio de otros. Y lo que está diciendo aquí es
que deben continuar y crecer en ese esfuerzo, en el entusiasmo
para seguir haciendo eso. No deben relajarse ni bajar la
guardia. Más bien deben continuar con
esas mismas acciones y aún en mayor grado hacia sus hermanos. En este versículo, que ese es
el fruto de salvación, que dice, es de no continuar en ese esmero. Es de perseverar en actos de
amor. No de ser unos cuantos y decir,
ya, ya he hecho mi parte, así que ya puedo descansar. Y él
corresponde a los otros hermanos. Esos frutos de salvación, o perdón,
recuerden que esos son frutos de salvación, no requisitos para
tener la salvación. Un creyente verdadero continúa
con este esfuerzo porque ha sido transformado de dentro para afuera. Así que al continuar en estas
obras de amor, muestra que él puede tener esa plena certeza
de la esperanza. Y así va a continuar en esas
obras. Y recuerden que no estamos hablando
de una perfecta madurez, pero sí estamos hablando de crecer
y de seguir esforzándose tanto en la madurez como en esos frutos
de salvación. Hebreos 6, 12. a fin, Hebreos 6, 12, a fin de
que no sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la
paciencia hereden las promesas. A fin de que no sean perezosos,
y obviamente este versículo continúa el mismo pensamiento que el anterior,
de seguir con el esfuerzo y diligencia. Ceballos dice, la diligencia
del cristiano continúa hasta el final, hasta que llegue a
la meta y entre en el santuario celestial. En ningún momento
de la vida cristiana cabe la pereza, porque es lo contrario
de la fe. En vez de flojear la persona
de la fe, o que tiene fe, espera con paciencia. Están hablando del mismo concepto
en el versículo 11 y versículo 12. En el versículo 11, el autor
dice que desea que esos creyentes muestren el esfuerzo de diligencia
hasta el final. Y en este versículo dice que
no deben ser perezosos. ¿Qué es la pereza? La pereza
es no hacer ninguna actividad o ningún esfuerzo ni tener ganas
en una tarea o actividad. La pereza es no hacer ningún
esfuerzo. Por ejemplo, muchas veces damos
tareas a nuestros hijos. que pueden sacar la basura, lavar
los platos o hacer varias otras tareas. Y muchas veces muestran su flojera,
que realmente no quieren enganchar la mente a escuchar las instrucciones
ni hacer la tarea con ganas. No hacen el esfuerzo necesario. Eso es pereza. Pero cuando, por ejemplo, hablamos
de videojuegos, no son perezosos. Se esfuerzan para saber cómo
llegar a la meta, ¿no? Cómo vencer ese videojuego. Se engancha la mente y vean cómo
hacer eso. Y la pregunta es, ¿se están esforzando
en algo que realmente es importante? Muchas veces, no. Tristemente, nosotros hacemos
esfuerzo en las cosas que realmente no importan. Esa es nuestra tendencia
natural en todos nosotros. Pensamos muchas veces, bueno,
yo voy a orar y así van a venir los cambios, o tal vez dormir
sobre mi Biblia, o hacer varias cosas. La Biblia no nos llama a eso.
Y por ejemplo, cuando recuerden de Efesios, cuando estuvimos
estudiando eso, hablaba, por ejemplo, del mentiroso. ¿Qué debe ser el mentiroso? Hablar. La verdad. Es decir, tiene que
enganchar su mente y pensar qué es la verdad y qué es la mentira. El ladrón debe trabajar y compartir. Es decir,
hacer su energía, su esfuerzo para algo positivo. La Biblia
no nos dice dejar una cosa para dejar un vacío. Más bien, hay
que reemplazarlo. Y aquí, cuando dice, a fin de
que no sean perezosos, ¿requiere diligencia o esfuerzo ser perezoso? No, es natural. No requiere ninguna
diligencia, por ejemplo, de dejar de leer la palabra, de dejar
de meditar en ella. No requiere ningún esfuerzo dejar
de congregarse, dejar de prestar atención a mi carácter, de qué
está mal en mí cuando un hermano me dice, mira, estoy viendo esto
en ti, y de no prestar atención. Los flojos hacen eso. Y una cosa en el norte, lo que
hemos perdido en las últimas, especialmente en los últimos,
yo voy a decir, 20, 30 años, es diligencia. En los jóvenes
se ve realmente flojera en cuanto a trabajar. No quieren trabajar. no les hemos exigido. Y es muy
triste ver, ya viven sin dirección, sin esperanza, y eso obviamente
está aquí también. Por otro lado, podemos preguntar,
¿requiere esfuerzo dejar la pereza atrás? ¿Requiere esfuerzo? La pregunta es, ¿requiere esfuerzo
dejar la pereza atrás? Obviamente sí. Para ponerse pilas en la vida,
requiere un esfuerzo real. Cuando vemos los niños, ¿cuál
es una marca de un niño? Es la flojera. Cuando un niño va madurando,
debe ir creciendo en ser responsable en lo que hace y dice. Debe ir
pensando en sus acciones, sus palabras y su responsabilidad
para con Dios y otras personas. Y así, cuando hablamos de los
inmaduros, los inmaduros son personas perezosas. Los maduros
son personas esforzadas. Y la exhortación aquí es de dejar
de ser perezosos y que sigan creciendo en su diligencia de
amar y servirle a Dios. Esto es otro fruto de la verdadera
salvación. Si decimos, bueno, no me nace
leer la palabra, no me nace congregarme o trabajar mi carácter. No es fruto de salvación. Voy a dejar que sea llevado por
mis sentimientos nomás. Siento esto, siento esto. Y muchos manejan su vida de esa
forma. Pero este esfuerzo que hacemos
no es sobre la nada. ¿Qué dice el versículo 12 otra
vez? Dice al final, mediante la fe
y la paciencia. Mediante la fe y la paciencia. La fe es la confianza en Dios.
Y hay muchos ejemplos de fe en la palabra, y por ejemplo tenemos
el ejemplo de Abraham, que creó que Dios iba a darle descendencia,
aún siendo muy mayor. Aún cuando su esposa era estéril
y vieja, podemos decir también. Como para dar a luz, su cuerpo
no servía. Pero Abraham creó. Abraham entendía
la imposibilidad de su situación. Y sólo por la promesa de Dios,
él creía que Dios era poderoso para cumplir lo que había prometido. Entonces, es sobre la fe, es
sobre la confianza en Dios. Y eso es lo que vamos a ir viendo
más en el segundo punto. Otro fruto es la paciencia. Y hemos estado hablando mucho
de paciencia. La paciencia es esperar sin desesperarse. Es entender que Dios actúa en
su tiempo. Los verdaderos creyentes continúan
creciendo en paciencia. En Hebreos 11, Perdón, dice en versículo
12, sino imitadores que no sean perezosos, sino imitadores de
lo que mediante la fe y la paciencia hereden las promesas. Y la pregunta
es a quién o a quienes debemos imitar. Hebreos 11 tiene una
lista de muchas de esas personas. En Hebreos 11, por ejemplo, habla
de Noé. Noé, cuando fue advertido por
Dios respecto al diluvio, construyó el arca. Moisés rehusó ser llamado
hijo de Faraón. Y en versículo 26 de Hebreos
11 dice, consideró como mayores riquezas el oprobio de Cristo
que los tesoros de Egipto. Porque tenía la mirada puesta
en la recompensa. Hebreos 11.35, las mujeres recibieron
sus muertos mediante la resurrección. Otros fueron torturados, no aceptando
su liberación a fin de obtener una mejor resurrección. Otros
experimentaron insultos y azotes, y hasta cadenas y prisiones. Y continúa ahí. Así que, obviamente, hay todos
esos ejemplos, pero también esos creyentes estaban también viendo
y sufriendo la persecución. Así que, hubieron tenido ejemplos,
personas para imitar, aunque ellos mismos conocían, de los
mismos apóstoles, por ejemplo. Así que, otra Otro fruto de la
salvación es que imitamos a los que perseveraron, que continuaron
en la fe antes de nosotros. Vemos su ejemplo, meditamos su
ejemplo y imitamos su ejemplo. Eso es otro fruto de la salvación. Yo creo que podríamos ir viendo
otros, ¿no?, de otras frases aquí. Pero esos son los que quiero
mencionar en este momento, ¿no? De la servicio, el amor, la solicitud,
dejar la pereza y la fe y la paciencia. Son los frutos de
la salvación. Pasando al segundo punto, Dios
da la justa recompensa a sus amados hijos. Dios no pasa por
alto las obras de amor de sus hijos. Es interesante, cuando leemos
versículo 10, quiero que ustedes estén pensando bien en la palabra
olvidarse. ¿Qué es lo que Dios no se olvida?
Y cuando pensamos, ¿qué es lo que Dios sí se olvida? ¿Dios
se olvida de algo? Dice en versículo 10, Hebreos
6, 10, porque Dios no es injusto como para olvidarse de la obra
de ustedes y del amor que han mostrado hacia su nombre, habiendo
servido y sirviendo aún a los santos. Dios no se olvida de
nuestras obras de amor hacia él. No se olvida de eso. ¿Pero qué es lo que Dios sí se
olvida? Dios sí se olvida de algo. Por
ejemplo, Isaías 43, 25. Isaías 43, 25. Yo, yo soy el
que borro tus transgresiones por amor a mí mismo y no recordaré
tus pecados. Hebreos 8 12 Hebreos capítulo
8 versículo 12. Pues tendré misericordia de sus
iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados. ¿Cómo es que Dios puede olvidarse
de nuestros pecados? Pero no se olvida de nuestros
actos de amor. Bueno, hay varias cosas ahí. Uno es que Él toma la decisión
de no tomar en cuenta nuestros pecados, pero sí tomar en cuenta
nuestros actos de amor. Él, y obviamente, no toma en
cuenta nuestros pecados por el sacrificio de Cristo. Y eso es
lo que este libro va explicando. Pero sí él decide tomar en cuenta
nuestros actos de amor. Pensemos un poco en nosotros.
Casi siempre, ¿qué es lo que nosotros hacemos? Lo contrario. Olvidamos los actos de amor que
otros han hecho para con nosotros, pero nunca nos olvidamos de las
ofensas que han cometido contra nosotros. Hacemos todo lo opuesto
a lo que Dios mismo hace para con nosotros, los que somos sus
hijos. Dios sí se olvida de nuestra
maldad, y no se olvida de nuestros actos de caridad. El comentarista Keastemaker dice,
Dios es justo, no se olvida de bendecir aquello que es bueno,
ni de castigar lo que es malo. Sobre aquellos que han caído
y han endurecido sus corazones, Él trae juicio. Sobre aquellos
que reflejan las virtudes de Dios, Él derrama su bendición. ¿Y cuáles son estas bendiciones? En esta vida terrenal, el creyente
recibe fuerza para resistir la tentación. y las pruebas de modo,
también de resistir las pruebas, de modo tal que su fe continúe
creciendo y desarrollándose. En la vida y de la era venidera,
estas bendiciones consisten en estar con Jesús eternamente y
en apropiarse totalmente de la realidad de la fe o de la salvación. Pero pensemos un poco más en
todo eso, ¿no? Dice aquí también, Dios no es
injusto como para olvidarse. Dios no es injusto. En ese contexto
de dar recompensas a sus siervos se aplica la justicia de Dios. En un sentido, podemos decir
que Dios no nos debe nada. ¿Por qué? Porque nosotros somos
sus criaturas y que nosotros debemos amarle y servirle de
corazón, sólo porque Él lo merece. Pero aquí se aplica la justicia
de Dios en el sentido de no olvidarse de nuestras buenas obras para
recompensarnos. Dios en todo sentido es Dios
justo. Los que no en Cristo, nosotros
tenemos el perdón de los pecados. Y en Cristo nosotros podemos
hacer estas buenas obras. Por el poder del Espíritu Santo
realizamos lo que es bueno y agradable delante de Dios. Y por esos actos
de amor, Él nos recompensa. Eso realmente es increíble. Versículo 11 continúa con una
frase realmente que también yo creo que apunta a lo que tenemos,
esta recompensa de parte de Dios. Dice Hebreos 6-11, deseamos que
cada uno de ustedes muestre las mismas solicitudes del fin para
alcanzar Y esta es la parte, la plena seguridad de la esperanza. La plena seguridad de la esperanza. Vamos a enfocarnos en qué es
esta esperanza, pero solo quiero mencionar algo respecto a la
seguridad. Muchos hablan o piensan en tener,
o preguntan, ¿cómo puedo tener la seguridad de la salvación?
Y aquí nos dice, Una manera, no es la única manera,
pero una manera de tener la seguridad de la salvación, aquí dice, para
alcanzar la plena seguridad. ¿Cómo tenemos eso? Cuando estamos
creciendo y manifestando los frutos de salvación. Aquí dice
que muestra la misma solicitud. ¿En qué? En hacer esos actos
de amor. Así que si volvemos perezosos en esto, ¿debemos tener
seguridad? No. Pero si estamos creciendo
en esto, sí, debemos tener seguridad. ¿Pero qué es esta esperanza?
¿Qué es nuestra esperanza en Dios? Bueno, el mismo pasaje nos va
explicando, si vamos leyendo a partir de, vamos a leer algunos
versículos aquí, versículo 17, Hebreos 6, 17. Por lo cual, Dios deseando mostrar
más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad
de su propósito, interpuso un juramento, a fin de que por dos
cosas inmutables, en los cuales es imposible que Dios mienta,
los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados para
hacernos de la esperanza puesta delante de nosotros. Tenemos
como ancla del alma una esperanza segura y firme que penetra hasta
detrás del vuelo, adonde Jesús entró por nosotros como precursor,
hecho según el orden del Melquisedec, sumo sacerdote para siempre. Y Hebreos 7, 19, Hebreos 7, 19,
Dice, pues la ley nada hizo perfecto, y se introduce una mejor esperanza,
mediante la cual nos acercamos a Dios. Bueno, esta es la esperanza
de la cual se está haciendo referencia aquí. Para alcanzar la plena
seguridad de la esperanza, Es la esperanza de realmente haber
experimentado y de vivir en esa realidad la reconciliación que
tenemos para con Dios Padre por medio de Jesucristo. ¿Por qué
podemos acercarnos a Dios Padre? Eso es lo que está hablando en
Hebreos 6, versículo 20, por ejemplo. 19. Tenemos como ancla
del alma una esperanza segura y firme que penetra hasta detrás
del velo, adonde Jesús entró por nosotros como precursor.
¿Cuál es el problema principal del hombre? Está en enemistad con Dios. El
problema principal del hombre es que está en enemistad con
Dios. ¿Pero dónde va poniendo su esperanza
las personas del mundo? En las cosas terrenales. En tener más dinero, fama, poder,
¿no? Aún buenas relaciones con otras
personas. Pero no se da cuenta que su problema
principal es con Dios. Pero nosotros tenemos La esperanza
y esta esperanza es que ya nosotros hemos sido reconciliados con
Dios y vamos a estar viviendo en la plena realidad de esa esperanza
en la eternidad. En este momento no estamos viviendo
en la plena realidad de eso. Y dicen En Romanos 8 también
habla de tener las primicias del Espíritu. Las primicias. Y nosotros, en la eternidad,
vamos a vivir en la plenitud de eso. Dice en Hebreos 11, por
ejemplo, que ellos no recibieron lo prometido. Estaban esperando
lo prometido. En un sentido, Jesucristo ha
venido y ha completado la obra de Dios. Así que sí tenemos reconciliación
con Dios por medio de Jesucristo. Pero no estamos viviendo la plena realidad de esa reconciliación
en este momento. ¿Por qué? No hemos pasado a la
perfección de la eternidad. Así que la realización final
de esta esperanza es la comunión íntima que tendremos con Dios
por toda la eternidad. Y eso es por medio de Jesucristo. Muchas veces en Hebreos habla
de que los del Antiguo Testamento no podían entrar detrás del velo. Sólo el sumo sacerdote, una vez
al año, no podía acercarse a Dios, Padre. Pero nosotros podemos
acercarnos a Dios. Y así que ese acercamiento a
Dios, esa comunión íntima, vamos a vivir en toda su plenitud en
la eternidad. Pasamos a Hebreos 6, 12, para
ver otra parte de nuestra recompensa. Y también está relacionado con
lo que ya hemos visto. Hebreos 6, 12, a fin de que no
sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la
paciencia hereden las promesas. Yahweh Dios ha hecho la promesa
de recibir una herencia, de que nosotros vamos a recibir una
herencia eterna en la eternidad. todos los que confiamos en el
Mesías Jesucristo. Y por ejemplo, los judíos en
esta carta fueron tentados, los hebreos creyentes fueron tentados
a volver a los sacrificios anteriores. Y el autor estaba diciendo, no
hay nada ahí, no hay futuro en eso. Y eso fue la sombra, la
realidad está en Jesucristo. Y la herencia eterna se encuentra
¿en quién? En Jesucristo. Dios nos va a recompensar con
esta herencia eterna al terminar nuestra carrera en la tierra.
Y estas promesas se encuentran en Jesús, comienzan con la salvación
que tenemos en Él. Hebreos 6, versículo 13, y estos
son los versículos que vamos a ver en las próximas predicas,
pero habla de estas promesas y la herencia. Pues cuando Dios
hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor,
juró por él mismo, diciendo, ciertamente te bendeciré y ciertamente
te multiplicaré. Y así habiendo esperado con paciencia,
Abraham obtuvo la promesa. ¿Qué fue la promesa para Abraham?
Tener un hijo y dar descendencia. porque los hombres juran por
uno mayor que ellos mismos, y para ellos un juramento dado como
confirmación es el fin de toda discusión. Por lo cual, Dios
deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa
la inmutabilidad de su propósito, interpuso un juramento. a fin
de que por dos cosas inmutables en las cuales es imposible que
Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados
para hacernos de la esperanza puesta delante de nosotros. ¿Qué tan seguro es nuestra herencia? Aquí dice es seguro, es seguro. Es seguro por lo que Dios ha
hecho en Jesucristo y es seguro porque Dios mismo ha dado su
palabra. ¿Dios es mentiroso? No es mentiroso. Nosotros tenemos esas promesas
y las promesas a través de todos los hebreos va hablando de las
promesas que tenemos en Jesucristo. Dice en Hebreos 9, 15 por ejemplo,
por esto Cristo es el mediador de un nuevo pacto, a fin de que
habiendo tenido lugar una muerte para la redención de las transgresiones
que se cometieron bajo el primer pacto, los que han sido llamados
reciben la promesa de la herencia eterna. Así que nosotros, sí, tenemos
esa esperanza. Y la recompensa es segura a todos
los que perseveren en la fe. Y recuerden, los frutos de la
salvación no son la base de la salvación. La base o la razón
por la cual tenemos la salvación es por lo que Cristo ha hecho
y por confiar solamente en Él. Cuando confiamos en Él, sí o
sí, sin ninguna excepción, un creyente verdadero va a dar fruto
de salvación. No siempre con la misma madurez,
como este mismo pasaje ha estado hablando, pero sí siguiendo,
creciendo también en su fe, en su amor, en su perseverancia
en Cristo. Y recuerden, la apostasía
es dejar a Cristo. Un fruto de salvación es permanecer,
perseverar, tener paciencia, continuar. Eso es el fruto de
salvación. Así que la pregunta para decir,
por ejemplo, si alguien quiere tener la seguridad de salvación,
no es preguntar o decirle, bueno, abre tu Biblia, a ver si has
anotado cuando recibiste a Cristo en tu corazón. ¿Tienes la fecha? Así puedes
tener seguridad. No es así. Más bien, es decir,
¿crees en Cristo hoy? ¿Estás creciendo hoy? ¿Estás
agarrando las promesas de Dios hoy? Y con esos frutos de salvación,
sí, podemos decir, sí, Dios ha hecho una obra en mí. y podemos
tener esa plena seguridad de la esperanza en Cristo. Lo increíble de todo esto es
que recibiremos una recompensa por nuestros actos de amor hacia
Dios, nuestra perseverancia, nuestra diligencia en la fe,
Pero todas esas obras de amor, ¿se basan en qué? En la obra
de Dios, en nosotros. No nacen de nosotros mismos. Solo vienen porque Dios ha hecho
esa obra en nosotros, de tal forma que nosotros creyamos en
Él y nos esforzamos en Él. Para ir terminando, deseo pensar
en los que profesan ser creyentes pero se han vuelto atrás a las
cosas del mundo. Pensando disfrutar los placeres
del mundo o pensando que disfrutar de esos placeres es mejor que
la esperanza que tenemos en Cristo. ¿Disfrutar los placeres del mundo
es mejor que las promesas que tenemos en Cristo? ¿Qué será
el fin de esas personas que han vuelto atrás, que han ido al
mundo, han desertado a Cristo? Es la perdición eterna. Debemos entender que todos los
placeres del mundo no se compara con la realización final de nuestra
fe y nuestra esperanza. No hay comparación. Así que la
pregunta es, ¿estamos creciendo en obras de amor hacia los hermanos?
¿Los frutos de salvación son evidentes en nuestras vidas? Y yo creo que en esta iglesia,
sí hemos estado diciendo, no somos una iglesia madura. Estamos madurando. Pero sí yo
creo que hay fruto de salvación aquí. Y podemos estar animados,
no la razón por la cual ustedes están aquí, domingo tras domingo,
y aún cuando amonestamos uno al otro, Hay muchos que reciben la amonestación.
Continúan, siguen, esos son frutos de la salvación. Estamos viendo
realmente la recompensa que está delante de nosotros. Así que quiero animarnos en eso
y también exhortarnos en eso, a seguir adelante en eso. Y así
nosotros podemos tener la plena seguridad de esperanza. Vamos
a terminar leyendo Hebreos capítulo 10 y versículo 10, 32 a 39. Hebreos
10, 32 a 39. Pero recuerden los días pasados,
cuando después de haber sido iluminados, ustedes soportaron
una gran lucha de padecimientos. Por una parte, siendo hechos
un espectáculo público en oprobios y aflicciones. Por otra, siendo
compañeros de los que eran tratados así. porque tuvieron compasión
de los prisioneros y aceptaron con gozo el despojo de sus bienes,
sabiendo que tienen para ustedes mismos una mejor y más duradera
posesión. Por tanto, no desechen su confianza,
la cual tiene gran recompensa, porque ustedes tienen necesidad
de paciencia. para que cuando hayan hecho la
voluntad de Dios, obtengan la promesa. Porque dentro de muy
poco tiempo, el que ha de venir vendrá, y no tardará, mas mi
justo vivirá por la fe. Y si retrocede mi alma, no se
complacerá en él. Pero nosotros no somos de los
que retroceden para perdición. sino de los que tienen fe para
la preservación del alma. Oremos, hermanos. Gracias, Señor, por este pasaje
que hemos visto, y aún por el ánimo de este mismo autor que,
viendo los destinatarios de esta carta, Señor, viendo su inmadurez
en muchas áreas, Señor, advirtiéndoles de no continuar en madurez y
también advirtiéndoles de la realidad, de la apostasía. Este mismo autor también les
da palabras de ánimo diciendo que había visto en sus vidas
el fruto de la salvación. Y así que nosotros también podemos
aferrarnos a esas promesas. Si estamos viendo el fruto de
salvación aquí, señor, necesitamos seguir madurando. Necesitamos
seguir creciendo en ti, señor. Hay muchas áreas débiles. Hay muchas áreas también que
necesitamos trabajar con diligencia en nuestras vidas, tanto personal
como colectiva, señor. Gracias por tu paciencia, gracias
por realmente tu obra de salvación y gracias aún por la promesa
de no olvidarte de nuestras obras de amor, Señor. Y aún las cosas
que hacemos en tu poder y por la obra que tú has hecho en nosotros,
vamos a recibir una recompensa. Y eso es increíble aún pensar
en eso. Gracias por la reconciliación.
Gracias por todo lo que tú has hecho, Señor, por nosotros. Y
de gratitud y en fe, Señor, te pido que hoy día, esta semana,
podemos esforzarnos en ti. Gracias, Señor, en tu nombre.
Amén.
Los frutos de la salvación
Series Hebreos
Verdad principal: Los verdaderos creyentes producen los frutos de la salvación, por los cuales Dios les recompensará en el debido tiempo.
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 10222319214711 |
| Duration | 1:07:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 6:9-12 |
| Language | Spanish |
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